top of page

| nota editorial

La literatura necesita más escritores como Gonzalo Yut, Inés Belmonte Amorós, Percival Everett, Alberto Sepúlveda, Cristina Garcés Hoyos, Alejandro Basteiro, Patrícia Portela, Noelia A. Campos… He estado a punto de escribir «y menos...» e introducir tras esos puntos suspensivos el nombre de los últimos Premios Planeta e incluso el de algún Nadal. Pero esos nombres no aportan nada, incluso afean, lo que quiero expresar en pocas líneas. La cadena trófica nació para dar el espacio que merecen y se niega a obras absolutamente deslumbrantes, aunque al límite de no llegar nunca a existir más que para su autor, tal vez un puñado de entusiastas amigos y un archivo en las oscuras entrañas de un ordenador personal o una impersonal nube. La iniciativa fue de Javier García Rodríguez, Javier, Javi, Don Javier, Donja... según los amigos y el momento. Nunca he conocido ni seguro que conoceré a nadie con tantos amigos ni que regalase a todos mejores momentos. Durante el último año La cadena trófica estuvo a punto de romperse. Nos faltó salud y ánimo. Es posible que lea esto algún autor que, durante ese tiempo, contra nuestro principio declarado y nuestra firme intención, nos envió su manuscrito y no recibió la respuesta que esperaba y merecía. Con este escrito quiero expresarle mis disculpas y las de Javier. El codirector que escribe esto se propone en adelante, con la certeza del ánimo constante de su codirector, poner remedio al asunto. Tal vez haya que cambiar alguna regla de juego, pero el espíritu seguirá siendo el mismo. Una idea como La cadena trófica no puede decaer. Ninguna idea de Javier puede decaer. Y La cadena trófica no puede permitirse perder un codirector como Javier, de modo que seguirá siéndolo. Seguiremos siendo casi tan invisibles como imprescindibles, tan pobres como derrochadores de talento... No lo olvidéis: «Hemos venido a divertirnos. El argumento nos da igual».

síguenos

  • Instagram

© 2025 by perropampa™. Created with Wix.com

bottom of page